sábado, 6 de febrero de 2021

La revista Time, partidaria de Biden, admite que hubo una «conspiración» contra Trump

 Los implicados eran «una camarilla bien financiada de personas poderosas»

@ElentirVigo EN Sab 6·2·2021 · 7:01 3

En estas últimas semanas, muchos medios tacharon de “conspiranoicos” a los que hablaban de un complot para alterar las elecciones presidenciales en EEUU.

El emotivo discurso de despedida de Trump como 45º presidente de los Estados Unidos
Los últimos mensajes de Trump en Twitter: leyéndolos se ve la causa real de la censura.

Pasmoso artículo en Time reconociendo sin rodeos una «conspiración»

Los gigantes de las redes sociales, como Twitter y Facebook, incluso emprendieron medidas de censura para castigar a los que afirmasen que se había cometido un fraude electoral. Después de esa campaña de descalificaciones y de censura, y una vez Joe Biden ya se ha instalado en la Casa Blanca, ha saltado la sorpresa desde el sitio más inesperado. Ayer la revista progresista Time, afín a Biden, publicaba un escandaloso artículo en el que no sólo no niega la existencia del complot, sino que incluso presume de él. La revista enlazó el artículo a las 5:01 de la madrugada, hora peninsular española, en su Twitter:

Una «conspiración» con el cínico pretexto de «salvar las elecciones»

El artículo se titula “La historia secreta de la campaña en la sombra que salvó las elecciones de 2020” (pulsa aquí para leer el original y aquí para leer una traducción automática al español). La autora del artículo es Molly Ball, una periodista con una larga experiencia, además de biógrafa de la congresista demócrata Nancy Pelosi. Esto es lo que dice sin rodeos un párrafo del artículo:

    «Ésta es la historia interna de la conspiración para salvar las elecciones de 2020, basada en el acceso al funcionamiento interno del grupo, documentos nunca antes vistos y entrevistas con docenas de personas involucradas de todo el espectro político. Es la historia de una campaña creativa, decidida y sin precedentes cuyo éxito también revela lo cerca que estuvo la nación del desastre. “Todo intento de interferir con el resultado adecuado de las elecciones fue derrotado”, dice Ian Bassin, cofundador de Protect Democracy, un grupo independiente de defensa del Estado de derecho. “Pero es sumamente importante que el país comprenda que no sucedió accidentalmente. El sistema no funcionó mágicamente. La democracia no es autoejecutable”.»

La teoría que desarrolla la revista Time podría resumirse en una frase: que el fin justifica los medios. El artículo presenta esa “conspiración” como un intento de salvar la democracia, de forma que crea una peligrosa equiparación entre uno de los candidatos y la democracia en sí. Con ello, lo que demuestra Time es su desconfianza en la propia democracia. De hecho, Ball expone así lo ocurrido:

    «Para el presidente, algo andaba mal. “Todo fue muy, muy extraño”, dijo Trump el 2 de diciembre. “A los pocos días de las elecciones, fuimos testigos de un esfuerzo orquestado para ungir al ganador, incluso cuando todavía se estaban contando muchos estados clave”. En cierto modo, Trump tenía razón.»

«Una alianza informal entre activistas de izquierda y titanes empresariales»

Nuevamente, es la propia revista Time la que reconoce la “conspiración” citándola por su propio nombre:

    «Se estaba desarrollando una conspiración entre bastidores, que redujo las protestas y coordinó la resistencia de los directores ejecutivos. Ambas sorpresas fueron el resultado de una alianza informal entre activistas de izquierda y titanes empresariales. El pacto se formalizó en una declaración conjunta concisa y poco notoria de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y la AFL-CIO publicada el día de las elecciones. Ambas partes llegarían a verlo como una especie de negociación implícita, inspirada por las masivas, a veces destructivas protestas por la justicia racial del verano, en la que las fuerzas laborales se unieron con las fuerzas del capital para mantener la paz y oponerse al asalto de Trump a la democracia.»

Para los que lo desconozcan, la AFL-CIO es la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales, el mayor y más poderoso sindicato de EEUU, que ha sido comparado con la mafia. En mayo de 2020 ese sindicato se comprometió a respaldar la candidatura de Biden, como ya apoyó en 2016 la de Hillary Clinton. La Cámara de Comercio de EEUU es un poderoso lobby empresarial que chocó con Trump por su rechazo a la inmigración masiva, que la Cámara considera beneficiosa para sus intereses (pues proporciona mano de obra barata, a costa de precarizar los empleos de los propios estadounidenses e incrementar el desempleo entre ellos).

Las insostenibles justificaciones de Time para esa «conspiración»

Time atribuye a esa alianza secreta un “esfuerzo en la sombra dedicado no a ganar el voto sino a garantizar que fuera libre y justo, creíble y no corrupto”, afirmando que esa coalición duró “durante más de un año”. Esta justificación no se sostiene: ¿tan fea es la causa de la democracia que tiene que ser defendida de espaldas al pueblo y con pactos secretos entre poderosas organizaciones?

Así mismo, Time se contradice al afirmar cuál era el verdadero objetivo de esa acción secreta: “El escenario que los activistas en la sombra estaban desesperados por detener no era una victoria de Trump. Fue una elección tan calamitosa que no se pudo discernir ningún resultado, un fracaso del acto central de autogobierno democrático que ha sido un sello distintivo de Estados Unidos desde su fundación”. Es decir, que según Time un poderoso sindicato que prometió ayudar a Biden no tenía en realidad la intención de derrotar a Trump con esa operación secreta. La tesis tiene una escasa credibilidad, pero además los métodos utilizados tampoco cuadran. Así los detalla Time:

    «Su trabajo tocó todos los aspectos de la elección. Consiguieron que los estados cambiaran los sistemas de votación y las leyes y ayudaron a asegurar cientos de millones en fondos públicos y privados. Se defendieron de las demandas por supresión de votantes, reclutaron ejércitos de trabajadores electorales y consiguieron que millones de personas votaran por correo por primera vez. Presionaron con éxito a las empresas de redes sociales para que adoptaran una línea más dura contra la desinformación y utilizaron estrategias basadas en datos para combatir las difamaciones virales.»

Un «éxito» de la conspiración: la ola de censura en redes sociales

A juzgar por lo ocurrido, pues Time habla de “éxito” en sus presiones a las redes sociales, lo que esa coalición consiguió es que los gigantes tecnológicos aplicasen una censura sin precedentes en unas elecciones democráticas, llegando al extremo de suspender las cuentas del presidente de EEUU cuando aún estaba en el cargo. ¿Qué clase de campaña para salvar la democracia es la que califica como un “éxito” erosionar la libertad de expresión?

Los conspiradores eran «una camarilla bien financiada de personas poderosas»

Time explica, así mismo, la razón por la que ve la luz ese escandaloso artículo: “los participantes quieren que se cuente la historia secreta de las elecciones de 2020, aunque suene como un sueño febril paranoico”, y detalla quiénes fueron los implicados en esa operación: “una camarilla bien financiada de personas poderosas, que abarcan industrias e ideologías, que trabajan juntas detrás de escena para influir en las percepciones y cambiar las reglas y leyes, dirigen la cobertura de los medios y controlan el flujo de información. No estaban manipulando las elecciones; lo estaban fortaleciendo. Y creen que el público debe comprender la fragilidad del sistema para garantizar que la democracia en Estados Unidos perdure”.

Este último párrafo es realmente pasmoso: ¿que una “camarilla” de “personas poderosas” se dedique a dirigir la cobertura de los medios y controlar el flujo de la información con el fin de influir en las percepciones es lo que Time entiende por una democracia sana? ¿Ahora nos dirán que el pluralismo político, la libertad de expresión y la libertad de información son amenazas para la democracia? Es cómico que la revista lo niegue nada más detallarlo, porque lo que Time expone es una evidente manipulación de las elecciones para favorecer a un candidato.

De hecho, Time dice que Mike Podhorzer decidió “proteger” las elecciones en 2019. Podhorzer no sólo es el director político de la AFL-CIO, sino que también es uno de los directivos de America Votes, un poderoso lobby afín al Partido Demócrata que recibe gran parte de sus fondos de Democracy Alliance, un grupo financiado -entre otros- por George Soros.

El dirigente sindical vinculado con los disturbios de Black Lives Matter

El nombre de ese dirigente sindical vuelve a aparecer en el artículo de Time vinculado a la utilización política de los disturbios provocados por el movimiento ultraizquierdista Black Lives Matter:

    «El levantamiento por la justicia racial provocado por el asesinato de George Floyd en mayo no fue principalmente un movimiento político. Los organizadores que ayudaron a dirigirlo querían aprovechar su impulso para la elección sin permitir que los políticos la cooptaran. Muchos de esos organizadores eran parte de la red de Podhorzer, desde los activistas en los estados de campo de batalla que se asociaron con la Democracy Defense Coalition hasta organizaciones con roles de liderazgo en el Movement for Black Lives.»

Los implicados se preparaban para repetir los disturbios si Biden perdía

Así mismo, Time deja en evidencia la amenaza que suponía para el proceso electoral la ola de violencia creada por ese movimiento: «El levantamiento de verano había demostrado que el poder de la gente podía tener un impacto masivo. Los activistas comenzaron a prepararse para repetir las manifestaciones si Trump intentaba robar las elecciones.» Curioso: cuando seguidores de Trump denunciaron el intento de los demócratas de “robar las elecciones”, medios progresistas les acusaron de conspiranoicos. Pero resulta que en los aledaños del Partido Demócrata se prepaba otra ola de violencia si Biden perdía.

De hecho, Time relata el nerviosismo de los partidarios de Biden en las primeras horas del recuento: “La noche de las elecciones comenzó con muchos demócratas desesperados. Trump se adelantó a las elecciones preelectorales, ganó Florida, Ohio y Texas fácilmente y mantuvo a Michigan, Wisconsin y Pensilvania”. Sin embargo, “Podhorzer no se inmutó”, señala Time, apelando a los datos de los que disponía. ¿O tal vez sabía que había en marcha algo para evitar sorpresas?

A pesar de ello, el nerviosismo continuó: “La alianza liberal se reunió para una llamada de Zoom a las 11 pm. Cientos se unieron; muchos se estaban volviendo locos”. Una de las implicadas, Angela Peoples, reconoce a Time sin rodeos: “Queríamos ser conscientes de cuándo era el momento adecuado para pedir que las masas se desplazaran a la calle”, en lo que la revista reconoce que habría sido “una demostración de fuerza”. Es decir, que los supuestos defensores de la democracia se preparaban para montar algaradas si el resultado electoral no era de su agrado, y Time lo cuenta con toda naturalidad.

¿Qué propósito tienen los conspiradores con ese artículo?

Cabe preguntarse qué pretenden los promotores de esa conspiración con la publicación de ese artículo, revelando sus maniobras en un medio tan influyente como Time. Parece una provocación en toda regla hacia Trump y sus seguidores, esperando que convoquen protestas para quizá tener una excusa para lanzar contra ellos una nueva caza de brujas en las redes sociales y también más allá de la red. Ese artículo es como decir: “sí, hicimos trampas, pero ahora tenemos el poder y tenéis que aguantaros”.

¿En 2016 protestaron contra el resultado electoral y en 2020 querían proteger la democracia?

Desde luego, lo que ha publicado Time es la guinda de la peligrosa deriva iniciada por la mayoría de los medios estadounidenses en 2016. Recordemos que hace cuatro años, ante una victoria legítima de Trump contra viento y marea, la izquierda política y mediática reaccionó furiosa, hablando de una conspiración rusa sobre la que no se halló la más mínima prueba, pidiendo más control de las redes sociales, convocando protestas contra el resultado electoral e incluso fantaseando con un posible asesinato de Trump como hizo la CNN.

Suena a burla sardónica que los mismos que alentaron todo eso digan ahora que cuatro años después pretendían proteger la democracia llevando a cabo una conspiración en las sombras para manipular las elecciones. Con esa conspiración, el daño que han hecho a la democracia en EEUU es gravísimo, y ellos serán los principales responsables de sus efectos, empezando por la pérdida de credibilidad del propio proceso democrático, burdamente manipulado por “una camarilla bien financiada de personas poderosas”.



Foto: Erin Schaff/Getty Images.
ContandoEstrelas  6.2.21

lunes, 1 de febrero de 2021

El Aborto y La Ley Natural

por Sebastián Pierpauli *


Tomás de Aquino, mencionado en el Congreso de la Nación Argentina, señala que la capacidad del hombre para razonar puede, por momentos, verse obscurecida, aunque no de un modo definitivo. Es decir, el mal razonar puede subsanarse. Este obscurecimiento parece observarse cuando determinados legisladores y la sociedad misma transcurren extensas horas discutiendo acerca del derecho a la vida. Se trata nada menos que del derecho a nacer.

El reconocido doctor Abel Albino reflexionando sobre este punto se escandaliza y con razón. Se está debatiendo sobre el derecho de un niño a nacer o no. Se debate sobre la disponibilidad o momento hasta el que se puede disponer totalitariamente de su vida para eliminarlo y arrojarlo a un cesto de basura.

El hecho mismo de "debatir" acerca del "derecho" a eliminar una vida hasta tal o cual semana resulta manifestativo de una crisis de racionalidad del mundo y, hoy, de la política argentina. Se debate acerca del derecho a eliminar la vida indefensa como se debate acerca de un tributo, una jubilación, o cualquier otra ley. Este debate refleja el abandono de nuestra "naturaleza privilegiada" que nos permite razonar y de este modo conocer la ley natural. Se argumenta, aunque sin razonar debidamente, y pretendiendo con ello justificar un "supuesto derecho" unilateral a decidir sobre la vida del niño.

Tomás de Aquino, la tradición iusnaturalista que éste recoge, y la segunda escolástica (Soto, Vázquez, Vitoria, Suárez), fuentes indudables del derecho internacional, señalan que "todo" hombre tiene la posibilidad de conocer de un modo "inmediato" un primer principio o precepto práctico según el cual "el bien debe ser hecho y el mal evitado". Cuando se afirma "todo hombre" ello significa que este conocimiento, que "obliga" propiamente en cuanto es ley, no resulta exclusivo de ninguna persona, formada o no, creyente o no, sino que se trata de una percepción común existente en todo tiempo y lugar.
Todos los hombres que pueden razonar saben de un modo inmediato qué es bueno y qué es malo en lo que respecta a los primeros preceptos de la ley natural. De acuerdo con estos primeros preceptos fácilmente determinables, ninguna persona razonable afirmaría que puede ser bueno establecer el derecho a imponer impuestos que tornen imposible el vivir, o que deban legalizarse algunos delitos porque los mismos resulten una realidad casi eterna. Del mismo modo ninguna persona de buen razonar podría afirmar que debe abolirse la legítima defensa. Respecto a estos casos evidentes difícilmente podemos incurrir en un relativismo respecto a lo que es debido o no.

En el caso del derecho a la vida del niño por nacer, de acuerdo con el pensamiento de Tomás de Aquino, podría suceder que alguna persona padezca un obscurecimiento del precepto que exige respetar esta vida. Sin embargo, el mismo autor señala que tratándose de las derivaciones inmediatas de la ley natural dicha ignorancia es fácilmente superable. Es decir, casi inmediatamente toda persona puede conocer el precepto que obliga a respetar la vida. El problema entonces no estará en reconocer la existencia del precepto que obliga, sino en la actitud que se asuma ante los preceptos evidentísimos tales como hacer el bien, no delinquir, defender la propia vida, respetar el derecho a vivir del niño por nacer.

De acuerdo entonces con el iusnaturalismo propuesto por Tomás de Aquino, toda persona que razona adecuadamente, y que no actúa de mala fe negando la realidad, conoce con facilidad que desde la misma concepción se está ante una vida humana e, inmediatamente, recibe la "impresión" y conocimiento de esa ley natural que le demuestra que debe respetar esa vida "humana". Que un político argentino ministro de "salud" se refiera a estas vidas como fenómenos, cosificándolos, es un desprecio no solo a esas vidas indefensas, sino también una subestimación del sentido común ciudadano y un desprecio a la racionalidad de que tratamos.

Por esa fácil determinación de la ley natural, de lo bueno y malo que no solo señala o "indica" un deber ser, sino que propiamente "obliga" es que, eso que es debido para el simple ciudadano, formado o no, etc., es igualmente debido para la comunidad internacional y por ello se incorporó en la legislación nacional e internacional el derecho a la vida del niño desde su misma concepción. El consenso humano no hace sino reconocer la realidad de la vida desde la concepción y tal realidad es el fundamento del reconocimiento legal en los Tratados Internacionales y Constituciones de cada nación. En otras palabras, la ley natural, universal, objetiva, imprescriptible en su obligación, es fundamento y precede a la ley humana.

En los planteos de diversos políticos pro aborto se observa un mecanismo de subjetivación y relativismo respecto a la existencia de esa vida humana. De este modo algunos señalan que el niño por nacer “no es persona”, que “es un conjunto de células”, etc. Dado que los primeros preceptos de la ley natural resultan evidentísimos, como ya se dijo, nos encontramos entonces con un voluntarismo que se propone negar por el puro querer la existencia y derechos de la persona por nacer. De este modo es la "auctoritas" la que define y establece qué es o no derecho, quién tiene o no derecho a vivir. Esta decisión voluntarista, sin sustento en la realidad del inicio de la vida es la que determinará ese falso y supuesto "derecho a decidir" de la madre que elimina a su hijo. Surge entonces la pregunta ¿Y qué sucede con la vida del niño y sus derechos? La respuesta práctica que observaremos será que, dado que no resulta posible “armonizar” esta decisión de matar, con el derecho del niño a vivir, entonces harán desaparecer directamente toda consideración respecto al niño y sus derechos. Su existencia es radicalmente ignorada. Esto es lo que observamos en el fallo F.A.L. y en los últimos proyectos y protocolos de aborto no punible de la República Argentina. Esto es un decisionismo legal.

Por los motivos desarrollados es que nunca será razonable, aun con votos mayoritarios, que la estafa, el robo, el homicidio agravado de un indefenso etc. resulten legales por el solo hecho de la decisión del legislador. Esto lo confirma en Las Leyes el precristiano Cicerón, aunque no por ello irreligioso, quien afirma que "si los derechos se fundaran en las decisiones de los príncipes y las sentencias de los jueces, sería jurídico el robo, jurídica la falsificación, jurídica la suplantación de testamentos".

Referirse a Tomás de Aquino y a la tradición iusnaturalista resulta necesario no solo para conocer la realidad, características e implicancias de la ley natural, sino para concluir que la utilización del nombre del Aquinate con el objetivo de justificar la matanza de niños no resulta acorde con los principios establecidos por el mismo en sus tratados acerca de la moral.

En definitiva, como se dijo, todos podemos conocer con facilidad los primeros principios de la ley natural, todos podemos conocer que eliminar a un niño nunca puede ser razonable. Todos podemos entender también que resulte razonable el sufrimiento del trauma post aborto desde que todo ser humano racional puede saber que lo que se ha eliminado, para siempre, no es una "simple cosa", sino una vida humana que se iniciaba. Sin embargo, el hombre puede incurrir en irracionalidad, proponer leyes y obrar contra la legalidad establecida por la ley natural.

Agustín de Hipona y El Aquinate, ambos citados por diversos políticos, tratando acerca de la ley humana señalan que aquello que es contrario a la razonabilidad de la ley natural nunca será propiamente ley, sino "corruptio legis", corrupción de ley, violencia. Aquello que es contrario a la ley natural, al orden natural "impreso" en todas las cosas, nunca podrá legítimamente obligar ni ser verdadera ley, desde que la existencia de la ley natural y su razonabilidad intrínseca, prevalecen por sobre las manos que se levantan y el puro consenso humano. De este modo el aborto provocado podría un día ser legal pero, desde que se opone a lo razonable y debido de un modo evidente, no dejará de ser corrupción y violencia contra una vida inocente e indefensa.

* Abogado y miembro de la Sociedad Tomista Argentina.

La  Prensa      21.12.2020

sábado, 30 de enero de 2021

La perversa agenda 2030 y los siniestros planes mundialistas que amenazan a la humanidad

 por Javier Navascués
Antonio Peña es doctor en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona y lleva años estudiando en profundidad todo lo concerniente a las agendas 2030 y 2045, temas de los que ha impartido varias conferencias y que ponen los pelos de punta al conocer los planes que, en su opinión, los poderes mundialistas tienen diseñados para someter a la humanidad e implantar un siniestro nuevo orden mundial que nada tendrá que ver con la realidad que hemos conocido hasta ahora.

¿Qué son realmente las agendas 2030 y 2045?

Las Agendas 2030 y Avatar 2045 son proyectos que pretenden transformar a gran escala la naturaleza y la humanidad, fusionándolas. La transformación de la humanidad es política, económica, social, cultural, religiosa e incluso física llevada a nivel genómico, lo que hace del transhumanismo el eje de la Agenda.

¿Cuáles son sus orígenes?

Hay que distinguir entre el plano intelectual o ideológico y el de acción y gestión. En ámbito de la acción y gestión me centraré en los orígenes más próximos: la reorganización del mundo tras la segunda guerra mundial.

La guerra fría no fue más que la disputa entre los Estados Unidos (USA) y la Unión Soviética (URSS) por dirigir el mundo lo que llevaba adjunto controlarlo directa e indirectamente, de tal manera que se formasen círculos en diverso grado de sumisión. Cada uno de estos dos contendientes tenía un modelo de organizar el sometimiento y gobernación del mundo.

En la década de 1980 esta dualidad entre USA-URSS se rompe. Primero, porque entra China en el “juego” y, después, porque la balanza se inclina a favor de la primera por el hundimiento de la URSS, lo que sorprende a China en pleno proceso de reformas económicas. El modelo USA parecía triunfar e imponerse. Los partidos y organizaciones socialistas tuvieron que adaptarse a la nueva situación. La respuesta del cosmos socialista fue denunciar que ese modelo triunfante no era la panacea de paz, desarrollo y bienestar del mundo. Sostenían que los problemas continuaban y se incrementaban: ricos y pobres, las guerras, la contaminación… Por lo tanto el mundo debía ir a una confluencia.

Uno de los primeros que lanzó públicamente la idea de confluencia fue Gorbachov con su “casa común”. La década de 1990 no fue más que un tiempo de “impasse” en el cual estas tres potencias se estaban poniendo de acuerdo sobre cómo gobernar y administrar el mundo en el nuevo siglo. Y este fue el acuerdo: tender hacia un mismo sistema económico, un mismo sistema político, un mismo sistema social y cultural, una única religión mundial.

¿Y en el plano intelectual o ideológico?

Gran parte del pensamiento originario lo podemos encontrar en las órbitas de la Escuela de Frankfurt. De aquí surge la Teoría Critica. Es decir, el conflicto debe continuar bajo nuevas formas (ricos-pobres, padres-hijos, hombres-mujeres…) como medio de construir un único sistema mundial.

Desde el campo liberal y partiendo de las ideas de la escuela de Chicago y el centro de pensamiento del Instituto Tecnológico de Massachussetts, se dio forma al Consenso de Washington para establecer un conjunto de “formulas” comunes que llevasen a equiparar a todas las naciones-estados y que las encaminase por la misma senda de construcción de un único sistema mundial mediante dos ejecuciones de métodos de disolución de las naciones y fusión de los Estados.

¿Cómo se fue expresando este pacto o consenso?

En aquellas décadas de 1980 y 1990 los estados de democracia liberal eran los que más auspiciaban el globalismo vendiéndolo como difusión de la libertad, la democracia y el libre mercado. Pero fíjese en quiénes acogieron y aplicaron el Consenso de Washington hasta entrado el nuevo siglo, las organizaciones mundiales más intervencionistas: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio. Por su parte las potencias más destacadas marcaban la agenda de aplicación en las Cumbres del G7/G8 o en el Club Bilderberg, mientras que la ONU –con sus organizaciones- se convertía en el brazo gerente que expedía las ordenes que los gobiernos tenían que aplicar a nivel regional y local. Por su parte, los partidos de derecha defendían estas reuniones de organismos internacionales y magnates.

En la otra orilla, en contra -aparentemente- del globalismo, se situaba toda la izquierda socialista, comunista y anarquista que movilizaban a sus hordas cada vez que en alguna ciudad tenían lugar las reuniones de estos organismos internacionales. Además, desde la orilla izquierdista se constituyeron organizaciones y foros internacionales paralelos a los citados OMC, BM, FMI… por ejemplo: Foro Sao Paulo, Foro Económico Mundial (Foro Davos), Grupo Puebla, Foro Social Mundial, América Business Forum…

Los años finales del siglo XX y primeros del siglo XXI fueron el período del resurgir de Rusia al tiempo que China finalizó sus reformas económicas. De nuevo los tres grandes estaban en escena, luego era necesario ir a un nuevo pacto internacional. Estamos en 2001-2008.

Era necesario cancelar el Consenso de Washington y levantar un nuevo acuerdo internacional. Las élites tiránicas que estaban –y están- detrás de este entramado, no podían hacerlo por las bravas. Debían fabricar una situación que justificase el cambio. Un “terremoto”. Y qué casualidad, entre 2006 y 2008 se incuba la crisis que estalla ese mismo año y se extendería hasta entrada la segunda década del siglo XXI. Y qué casualidad el 15 de noviembre de 2008 el G20 se reunió en Washington.

¿En qué consistió el nuevo pacto?

El nuevo acuerdo consistió en que: por un lado, China consolidaría su capitalismo de Estado (modelo de mercado donde el Estado desempeña un papel predominante -directamente o mediante- empresas públicas y privadas) y se le permitiría una acción preponderante en los mercados internacionales.

Por otro lado, los estados de economía y democracia liberal introducirían las modificaciones necesarias para acercar sus economías hacia el capitalismo de Estado. Al mismo tiempo alterarían sus sistemas políticos para ir debilitando (primero) y restringiendo (seguidamente) las libertades clásicas, tanto las políticas como las personales. El objetivo es que los sistemas mundiales tiendan a la confluencia y se parezcan cada vez más al régimen político chino. Para que esta reforma fuese aceptada por los estados y pueblos occidentales se debía reiterar que la culpa de la crisis iniciada en 2008 era de las políticas liberales llevadas hasta ese momento por los estados occidentales. El resultado fue la proliferación de gobiernos de izquierdas como manos ejecutoras de las reformas.

Esto es, en resumen, confluencia económica y política con China como espejo. Y este es el punto en el que estamos. No es de extrañar que, ahora, tanto las derechas como las izquierdas políticas y sociológicas defiendan el globalismo.

¿Pero usted plantea que la transformación es mucho mayor y más profunda que una conjunción mundial en un único sistema político y económico?

Sí. La transformación no es ya sólo global, es Total: incluye no sólo los sistemas económicos y políticos y culturales sino también los religiosos, y la naturaleza y al propio ser humano.

Aquí entra la acción cultural desde las escuelas y los medios de comunicación. Por ejemplo la difusión del postecologismo, que propone que todo debe ser integrado en una conciencia global, Pachamama. Ya ha entrando en las conciencias occidentales que el ser humano es una simple pieza de este entramado Pachamama. Y para hacer efectiva la integración del ser humano en la Totalidad es necesario transformar al ser humano, hacerlo “evolucionar”.

Aquí entran los biólogos y genetistas diciendo que es necesario introducir cambios genéticos que mejoren la especie humana. Cambio que sean irreversibles y se transmitan a las siguientes generaciones. Es decir, el surgimiento de una nueva especie resultante de una evolución diseñada y controlada.

¿En qué consiste esta transformación del ser humano y cuál es el objetivo último?

Consiste en transformar a gran escala la humanidad y la naturaleza fusionándolas, tomando como eje la tecnología NBIC (fusión de la ingeniería genética, la nanotecnología y cognotecnología). Es a esto a lo que se llama “convergencia tecnológica”: unir las tecnologías de la información y comunicación con la inteligencia artificial, con las tecnologías cognitivas y de transferencia mental, con la nanotecnología, con la biotecnología e la ingeniería genética y la farmacología.

Esto supone la destrucción del ser humano y la fabricación de un nuevo ser que ya no es humano.

Efectivamente, es transhumanismo o más propiamente posthumanismo y sus símbolos los estamos viendo cada vez más a menudoen muchas compañías y proyectos de todo tipo: el H+ (el transhumano), el HH++ y el H∞ del poshumanismo.

¿Y técnicamente es posible?

La técnica utilizada es la CRISPR, mediante la cual se puede modificar, eliminar, cortar o replicar ADN. De hecho esto se consiguió en la década de 1990. El resultado fueron los seres modificados genéticamente. Se les llamaba transgénicos. Y se puede hacer lo mismo con óvulos, espermatozoides e incluso embriones.

Desde el Instituto Tecnológico de Masachusets Eric Drexler -uno de los ideólogos del transhumanismo- desarrolló nano ensambladores moleculares que podían unirse a la molécula de ARN, el resultado fue el ARN mensajero, ¿le suena?

Me suena a la llamada vacuna covid, que es de ARNm.

Efectivamente. Y actualmente la nanotecnología molecular permite utilizar ensambladores sintéticos, nanosensores sintéticos que se autorepliquen como en un enjambre.

¿La función de estos ensambladores sintéticos se limita a dar ordenes transformando al ser humano a nivel genético o hay algo más?

No sólo pueden dar ordenes, también recibir información y dar nuevas ordenes. Incluso se les podría enviar un virus. Esto se puede hacer con las tecnologías RFID (Radio Frequency Identification) y NFC (Near Field Communication).

Estos nanosensores pueden ser sencillos implantes que integran toda la información genética y personal del individuo y puedan dar ordenes a nivel molecular. Mediante el implante se puede interactuar con todo tipo de dispositivos.

Algunas de las empresas que están implicadas en esta “convergencia tecnológica” son: Google que está llevando a cabo el proyecto Cálicopara desarrollar químicos (fármacos) o mecanismos nanotécnicos que inyectados actúen como mensajeros. Vamos inyectables de ARN-mensajero. De hecho, como muy bien dice usted, la llamada vacuna COVID es un inyectable de ARN-mensajero.

Incluso hay compañías que trabajan en el desarrollo de cromosomas artificiales injertados en la célula. Aquí destaca el Future of Humanity Institute de Nick Bostrom, otro de los ideólogos del transhumanismo.

Otra de las principales compañías que están trabajando en este mundillo es el Battelle Memorial Institute, que invierte en diversas áreas conectadas como ecología y medioambiente (trasnformación del clima, vamos los famosos chemtrails), las energías renovables e investigan en nanotecnología genómica y biología cibernética así como en biodefensa y enfermedades infecciosas (como el llamado COVID).

El implante -desarrollado por empresas como Biohax o DSruptive- es una cápsula hecha de borosilicato, de 16 mm de largo y 2 mm de ancho. Incluso TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona) está considerando esta tecnología para implantar la T-Mobilidad.

También ya está disponible el interfaz neuronal cerebro-ordenador: las ondas neuronales son procesadas e interpretadas por el ordenador. Es decir, se puede decodificar el pensamiento y almacenarlo en un ordenador. Algunas de las empresas punteras en estos implantes son Neuralink y NeuroLife o la antes citada Battelle.

Google con Facebook (Mark Zuckerberg, transhumanista) y Paypal (Elon Musk, transhumanista) son los principales inversores de Vicarious, una compañía que se centra en el desarrollo de nanosensores aplicados al cortex cerebral,

Las compañías que se dedican a estos desarrollos también plantean crear una “nube útil” -lo llaman- de nanosensores en los individuos. Estos nanosensores podrían conectarse a una red y, por medio de comandos software, transmitir instrucciones mediante ondas, ¿transmitidas por antenas 5G? Es una casualidad que nos encierren a todos, nos quieran poner un inyectable de ARN-mensajero y que entre tanto florezcan antenas G5 como flores en el mes de mayo. Y digo yo que las casualidades no existen.

¿Podríamos llegar a estar todos conectados formando un único organismo?

Esta es la intención. Un gran cerebro cuántico dirigiría todo el operativo tanto individualmente como de cualquier grupo social, incluso la naturaleza. Este ordenador global integraría y controlaría el ecosistema o Pachamama- natural y artificial en el que nos desenvolveríamos. Nosotros sólo seremos una pieza al servicio de la Pachamama.

De hecho ya existe algo de esta red de superordenadores. Por ejemplo Watson Health de IBM ya tiene en funcionamiento superordenadores como Sumit y Sierra que, curiosamente, dicen que están implicados en la investigación COVID. Asimismo tenemos a Fujitsucon su superordenador Fugaku, a Lenovo con Marenostrum, Dell con HPC5 y a los chinos con Tianhe-2.

Si consiguiesen implantar a la mayoría de la población y montar esta red de superordenadores estaríamos ante la globalización y control total…

¿A caso no estamos recorriendo este camino de globalización y control total? Y la mayoría de la gente lo está aceptando sin rechistar. Aceptan que les quiten sus derechos y libertades más básicas y no protestan. Y se nos dice a la cara que ya siempre vamos a tener que convivir así y todo porque hay un “bicho”. Es decir, no vamos a recuperar nunca nuestros derechos y libertades. Y esto es a nivel mundial.

¿La gente se dejará implantar el chip?

Hay una cosa que la gente teme por encima de cualquier otra (ya sea guerra, hambre…), es la enfermedad que es sinónimo de muerte. La enfermedad, la muerte, causa terror.

Si te dicen que hay una epidemia incontrolable que mata a millones de personas y que nadie está a salvo, ¿qué harías por tener protección, seguridad y salvarte?

Si te dicen que para conseguir protección, seguridad y salvarte te han de restringir tus libertades más básicas (reunión, asociación, circulación, expresión, publicación, información…), ¿aceptarías?

Si te dicen que con una vacuna o un implante vas a conseguir protección, seguridad y salvarte, ¿cuántos saldrían corriendo a vacunarse o a implantarse?

¿Y si hablamos de una enfermedad?, por ejemplo de un supuesto virus, supuestamente fabricado en un laboratorio asiático y –de alguna forma- “soltado” y “esparcido”.

¿Y si ante ese supuesto bicho saliesen las farmacéuticas a plantear una vacuna de ARN-m?

¿Y si al mismo tiempo los gobiernos machacasen a la población (con todos los medios de comunicación) sobre lo bueno que es ese inyectable de ARN-m?

¿La gente accedería a inyectarse y/o implantarse?

Qué casualidades. Y digo yo que las casualidades no existen.

Pero siempre habrá quien se niegue a ser vacunado o implantado…

Y si te dicen que si no estás vacunado o implantado no puedes viajar, comprar, vender, comerciar, trabajar, poner gasolina, utilizar el transporte público, llevar a tus hijos al colegio, tener una cuenta corriente, un seguro, una hipoteca…

De hecho ya están diciendo que van a hacer cartillas COVID y solo los que tengan su cartilla al día podrán tener ciertos privilegios, por ejemplo viajar. También se ha planteado hacer listados de gente no vacunada. Porque, a ver si nos enteramos, lo que hasta hace apenas dos años eran derechos y libertades ahora son privilegios de los cuales la elite política y económica dispone a discreción.

Si tu quieres tener privilegios similares debes someterte, vacunarte, implantarte el chip… vamos, ser buen ciudadano. Tener puntos, como en China. Es decir, no criticar al gobierno ni sus planes ni oponerte por cualquier medio, sino someterte. Los que no actúen así serán considerados malos ciudadanos, vigilados, seguidos, monitorizados, espiados por las agencias gubernativas (como lo está sufriendo este medio y sus articulistas y colaboradores). Ese “mal ciudadano” será vigilado y perseguido incluso por sus vecinos y familiares (cosa que ya está sucediendo). Estos resistentes van a ser considerados un cáncer para la democracia, para la seguridad y la salud del “rebaño” por lo que serán detenidos, recluidos en centros de aislamiento y, finalmente, -por qué no- desaparecidos.

A pesar de todo somos muchos millones de personas en el planeta para que esta élite pueda llegar a controlar a todos…

Por eso es necesario reducir la población mundial. Llevamos muchas décadas con la cantinela neomalthusiana de que somos muchos y que hay que reducir la población. Aquí entran los ideólogos eugenésicos. Y se comienza eliminando a las personas consideradas imperfectas y a las no queridas, y aquellos que no quieren vivir: (eutanasia, eugenesia, aborto, deficientes mentales, síndromes de Down…) y se continúa favoreciendo la eliminación de pobres, negros, indúes, hispanos, asiáticos… Ahí tenemos a organizaciones –incluso con representantes en la ONU- como Planned Parennhood o Population Research Institut.

Y qué decir de los planes de vacunación de la OMS. Por ilustrar brevemente la cuestión: la vacuna contra el tétanos de la década de 1990 y 2000 aplicada en países africanos (como Kenia), América del Sur, India, llevaron a la esterilización millones de personas porque la vacuna generaba una respuesta inmune que atacaba a la ganotropina (hormonas responsables de la ovulación y necesarias para la concepción y desarrollo del embarazo).

Es decir que en el año 2030 se daría el cumplimiento de todo este Nuevo Orden Mundial…

Los filósofos transhumanistas consideran que el sujeto moderno no es sostenible por más tiempo, está exterminando el planeta. Dicen que esto puede suceder sobre 2030. Para esta fecha se llegaría a una “singularidad” por la cual se producirá a una situación en la que los avances tecnológicos serán más rápidos que la capacidad de adaptación de la sociedad y hará inevitable la reconstrucción –volver a construir- al ser humano y a la sociedad. Es decir, sería una “ventana de overton”. Aquí tenemos la Agenda 2030 y Avatar 2045.

De hecho ya en la década de 1980 Fereidoun M. Esfandiary -autor del manifiesto transhumanista- tomó el nombre de FM-2030, como fecha en la que deberían alcanzarse los objetivos transhumanistas. Qué casualidad que cuarenta años después del manifiesto de Fereidoun las elites globalistas formalicen una agenda que se llame precisamente 2030. Y digo yo que las casualidades no existen.

Para 2045 el Nuevo Orden Mundial estaría completado: un mundo donde una pequeña élite goza de todo tipo de bienes físicos y materiales. Élite que vive a costa de una reducida población que es mantenida permanentemente en el umbral de la pobreza. Población que es sostenida con una “paguita” estatal. Población controlada y monitorizada permanentemente y con implantes mediante los cuales reciben información y ordenes. Población con cambios genéticos producidos por inyectables ARN-m que les reducen la capacidad de protesta y agitación. Y si aún con todo quieres resistir, ten en cuenta que perderás la paguita, tu familia se morirá de hambre y desaparecerás.

Vamos, el final del camino es hacer realidad el Mundo Feliz de Huxley que, por cierto, era promotor del transhumanismo.

¿Quién está detrás de todo esto? ¿Por qué no puede ser que un pequeño grupo de transhumanistas esté detrás del Nuevo Orden Mundial?

Efectivamente. El transhumanismo es sólo un medio –ente otros- para implantar el Nuevo Orden Mundial. Le soy claro y directo. En mi opinión, en la cabeza, dirigiéndolo todo, está la Sinagoga de Satanás. Un grupo muy reducido de personas que son satanistas. Para explicar esto es necesario utilizar la teología.

Dios creó al ser humano y desde el “minuto uno” Satanás hizo la guerra a Dios a través del ser humano. Siempre ha pretendido destruir al ser humano. La caída en pecado de Adán y Eva fue una forma de deteriorar esta creación de Dios. Pero Satanás no se conforma con esto. Él es el mono de Dios, el imitador que no puede crear nada. Luego sólo puede utilizar las cosas y seres de la Creación para transformarlas a su imagen y semejanza. Esto es lo que está detrás de los cambios genéticos que se pretenden realizar en el ser humano utilizando la tecnología transgénica que hemos descrito. De hecho el posthumanismo es el constructo de una nueva especie no humana y, por lo tanto, desviada de la Creación de Dios.

Esquematizando el asunto podríamos decir que debajo de la Sinagoga de Satanás se combinan dos niveles. En mi opinión, una élite –tanto oculta como visible- de secta discreta (osea, secreta) compuesta de ciertas familias, ciertos intrigantes magnates y autodenominados filántropos que ocupan los más altos grados y que son los interventores que llevan las ordenes de la Sinagoga a nivel regional y local. En este último nivel tendríamos a los gobiernos, financieros, organizaciones económicas y políticas que ejecutan -a nivel regional y local- las ordenes recibidas pero no a capricho y voluntad sino coordinadamente. Para ello se reúnen unas veces secreta o discretamente y otras abiertamente en clubs, grupos y círculos de trabajo.

Así es, y el ejemplo lo estamos viendo con la Plandemia, cómo se aplican coordinadamente las mismas medidas en todas partes del mundo. Por lo tanto el alcance es mundial ¿Habrá resistencia? ¿Cómo podemos resistir a todo esto?

Actualmente hay núcleos de resistencia que utilizan los resortes que la ley todavía contempla para sortear el totalitarismo que estamos empezando a vivir.

También hay personas que individualmente, en su día a día, hacen pequeños gestos de protesta: llevar una simple camiseta con rótulo contra la Plandemia, conversar con los compañeros de trabajo, hablar con el dependiente de una tienda, montar un canal en redes sociales para opinión e información…

Asimismo hay grupos “por la verdad” que utilizan medios de comunicación alternativos para informar a la población.

A todo esto hay que añadir manifestaciones pacíficas –pero pequeñas- en algunos países como España o Italia. Mientras que en el norte de Europa -como los Países Bajos (Rotterdam, Amsterdam, Den Bosch, Geleen)- las manifestaciones llegan a ser violentas pero son pequeñas y controlables.

Todos estos núcleos de resistencia, vistos a nivel general, no son más que pequeñas piedras en el zapato globalista. No tengamos la menor duda que si hay más resistencia de la esperada o la velocidad de desarrollo del Plan no es el adecuado, la élite del NOM podría considerar necesario soltar o provocar una hecatombe. Esto llevaría a la necesidad de que surja un pequeño núcleo colectivo de decisión mundial que releve a la ONU. Pero bien pudiera ser unipersonal, manteniendo a la ONU. Sea colectivo o unipersonal la característica esencial es que tendrá la suficiente autoritas y potestas como para imponer sus decisiones en cualquier lugar del mundo. Es más, ante esa terrible hecatombe las gentes suplicarán y estarán dispuestas a someterse a cualquier costo, a ser reducidas a servidumbre a cambio de paz, seguridad y salud.

Por lo tanto la resistencia va a ser muy difícil, de hecho ya lo está siendo. En la fase en la que estamos podemos resistirnos a las medidas impuestas en el grado que nos sea posible, como el ante dicho: escurriéndonos por los “resquicios” de las leyes sin entrar en el delito, hacer pequeños gestos de protesta, adherirnos a grupos “por la verdad”, participar en las manifestaciones pacíficas que estos grupos convocan…

La última opción es emigrar. Podemos emigrar a algún sitio donde todavía no se hayan puesto en marcha las medidas coercitivas que aquí sufrimos, y más duras que vamos a sufrir. Pero esto es difícil y llegará a ser casi imposible. De hecho sea en avión o barco, tren o autocar, ya algunas compañías están anunciando que quien no cumpla con determinadas condiciones no puede ni podrá viajar. Podemos escoger el trasporte privado pero si estamos en situación de encierro domiciliario, local o regional -tal como lo estamos sufriendo- salir a la carretera es un delito. Quien se arriesgue en la carretera no sólo cometerá delito, es que topará con controles policiales que pudieran llegar a ser incluso militares. Indudablemente debo decir claro que no recomiendo a nadie cometer delito.

Por último, junto a todo esto, y para los cristianos; tenemos la oración que no puede faltar jamás, menos en estos momentos y en los que van a venir.

InfoCatólica.  Blog: Caballero del Pilar 29.01.21

miércoles, 27 de enero de 2021

¿Cómo fue la vida religiosa de los católicos en Auschwitz?

por Esteban Pittaro

El sacrificio de los católicos de Auschwitz desde las redes sociales: El recuerdo de los cientos de miles de víctimas y también sobrevivientes de su horror.

Las redes sociales del Museo de Auschwitz, por cuyas víctimas se conmemora hoy el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, logra dar recuerdo permanente con sentido y vida aún desde lo que fue epicentro de una de las mayores tragedias de la humanidad.

No se trata de canales de un Museo sólo dedicados al itinerario actual con el que se convoca a perpetuar la memoria del Campo de Concentración; sino al recuerdo de los cientos de miles de víctimas y también sobrevivientes de su horror. Todo a través de un archivo fotográfico y documental excepcional, libremente compartido y claramente reseñado. Las redes sociales del Museo de Auschwitz son en sí, un museo gratuito permanente y abierto las 24 horas.


Bolsa en la que se escondía la Comunión en Auschwitz

 Cada rostro tiene nombre y apellido

Aunque para esta jornada, en particular, se pusieron de manifiesto fotos de la alegría de los supervivientes al ser liberados, en contraste también con el horror de los que no lo lograron, en general cada rostro presentado en Twitter o Facebook por el Museo tiene nombre y apellido, y reseña biográfica. E incluso un registro que va muchos más allá de la fotografía protocolar tomada por los nazis al ingresar al Campo.

Marion Elrich, por ejemplo, cumpliría años el 27 de enero. Nacida en Berlín en 1928, fue trasladada en noviembre de 1942 a Auschwitz. Fue una de las cerca de un millón de personas judías asesinadas en el campo. Y el Museo la recuerda con una foto de su alegre juventud:

El padre Wincenty Rozmus

En muchos otros casos, sólo cuentan con las fotos de ingreso al centro, pero igual se reseña con la mayor precisión posible el rostro de las víctimas, como el caso del padre Wincenty Rozmus, sacerdote católico recibido en Auschwitz el 16 de enero de 1943, fallecido el 25 de febrero de ese mismo año.

 

El repaso de las víctimas católicas que hace el Museo no excluye a algunos que ya han sido beatificados y canonizados por la Iglesia, como el beato Roman Sitko o san Maximiliano Kolbe. De cada uno recuerdan su número de prisionero, y cuando es posible, rescatan un detalle biográfico. En el caso del padre salesiano Józef Kowalski, por ejemplo, se recuerda que fue ahogado en un barril de excrementos por negarse a pisotear su rosario.

 

El Museo también tiene un apartado de su sitio que repasa los detalles del clero cristiano y la vida religiosa en Auschwitz, frecuentemente evocado en las redes, e incluso asocia un sacerdote como uno de los primeros 100 ingresados en Auschwitz, ya que el padre Stanisław Węgrzynowski figura como el prisionero número 90.

Monjes capuchinos, franciscanos, jesuitas, y también numerosas religiosas. De hecho, se aprende en el Museo, entre las primeras mujeres en ser trasladadas al Campo se encontraba la hermana trinitaria Maria Cäcilia Autsch, en vías de beatificación. Fue la prisionera 512. Sorprende la alegría en su rostro al ser fotografiada por los funcionarios nazis. Fue detenida por haber hecho un comentario crítico sobre Hitler.

Misas secretas y confesiones a espaldas de los nazis

Las redes sociales del Museo también dan cuenta de lo que fue la vida religiosa de los católicos detenidos en el Campo. Y documentan testimonios de algunas misas secretas celebradas por los sacerdotes, e incluso de confesiones que escuchaban, también a espaldas de los nazis. Incluso el Museo tiene registro de una cartera dentro de la cual se distribuían hostias consagradas para que los reclusos católicos puedan recibir el cuerpo de Cristo. Según recogen del testimonio de una sobreviviente del Bloque 11, ingresaban por esa vía de manera clandestina a las barracas.

También se suelen compartir testimonios de laicos comprometidos, como Konstanty Kempa, un soldado de la resistencia que en una carta escrita a sus padres poco antes de ser asesinado confiesa haber podido reconciliarse con Dios en el campo, e incluso recibido la comunión en el año nuevo.

Las redes sociales del Museo de Auschwitz son un llamado permanente a no olvidar, como advirtió el Papa, que “estas cosas pueden volver a suceder”, y que la vida, independientemente de su raza, sexo, religión, es un don maravilloso que ha de ser protegido y resguardado.

Como en el Campo, en las redes sociales se funden los testimonios y fotografías de judíos y católicos. Oportunidad para recordar, como pide el Papa: “Recordar es una expresión de humanidad, recordar es signo de civilización. Recordar es condición para un futuro mejor de paz y fraternidad”.

- publicado el 27/01/21 Aleteia


lunes, 25 de enero de 2021

Ni yanquis ni marxistas, chinos

* Por Carlos Lionel Traboulsi *

Es una realidad que ya no se puede ocultar a pesar que muchas administraciones en nuestro país quisieron hacer la vista gorda permitiendo el negocio de varios funcionarios y privados dejando nuestros recursos pesqueros para el disfrute de algunos en detrimento de nuestro pueblo.

La Argentina necesita tener una logística adecuada para enfrentar la depredación de nuestros mares y la imposición autoritaria del Reino Unido que fue avanzando en zona de disputa hasta más de 2 millones de kilómetros cuadrados de mar que son nacionales alrededor de nuestras Islas Malvinas.

En este extenso territorio azul no solo emite permisos de pesca ilegales usufructuando esos recursos, sino que se asocia con España para ingresar nuestros productos sin aranceles a la Unión Europea y permite asimismo la explotación ilegal de varias flotas de diversos lugares del mundo.

Necesitamos tener una política internacional de alianzas estratégicas que se sustenten con un acuerdo americano de protección de nuestros mares, llevando a una unidad de paz y explotación de los países del sur como únicos facultados para la explotación del atlántico sur.

América y los países de Africa occidental deben trabajar juntos, al igual que el Mercosur, Chile, Uruguay y los Estados Unidos en protección de los recursos del atlántico sur, el pacífico y la Antártida. Argentina debe ser eje en la construcción de estas alianzas de cooperación y seguridad marítima.

Hoy Estados Unidos nos está ofreciendo la ayuda con patrulleros marítimos, en particular con el buque USCGC que está participando de la operación Cruz del Sur a fin de trabajar coordinadamente con la Armada y la Prefectura Naval en resguardo de nuestros intereses.

Cooperación

Los acuerdos de cooperación son formas de fortalecer nuestra soberanía ante el avance desmedido del Reino Unido sobre lo cual nada se dice y hace. Otro de los temas que se mantiene adormecido para que nuestra gente no se involucre. Políticas activas de Estado son necesarias para recuperar nuestra soberanía plena en las Islas Malvinas, pero también para ejercer nuestra soberanía en el Atlántico Sudoccidental. La creación de organismos o comisiones como estamos acostumbrados no son el camino, si estos, solo sirven para tomar el té inglés una vez cada 15 días.

Hay que terminar definitivamente con los posicionamientos ideológicos y entender la imperiosa necesidad de pensar, planificar, coordinar y gestionar con coraje la construcción de un destino de bienestar para todo nuestro pueblo desde una nueva visión estratégica donde el Mar tenga un papel protagónico en la matriz industrial y productiva.

La construcción de un bloque con China, Rusia, Cuba y Venezuela son ideológicamente dentro de la coalición de gobierno más fuertes que las relaciones con nuestros hermanos latinoamericanos y en particular con los Estados Unidos.

Las flotas chinas y asiáticas fundamentalmente depredan nuestras riquezas marítimas, van por el control de la hidrovía Paraná Paraguay por donde pasan más del 75% de nuestras exportaciones, ya están instalados en nuestra Patagonia y nos están colonizando con el control de la salud pública frente a la pandemia con la no probada vacuna Sputnik V.

Hay que terminar "los negocios y los condicionamientos ideológicos". Debemos pensar y actuar en forma patriótica. Argentina para los argentinos, tanto el continente como los más de 6.500.000 kilómetros cuadrados de territorio azul. Ahí está la salida de la crisis económica, laboral, productiva, de inversión y de falta de esperanza de nuestro pueblo.

Solo con políticos y funcionarios comprometidos con nuestra nación y honestos será posible. No se vive de relatos ideológicos y doctrinarios. Hay que ir a las cuestiones conducentes.

Las urnas están cerca, terminemos de votar profundizando la grieta y demos nuestro apoyo a propuestas concretas y a testimonios de vida comprobables. No hay margen para seguir rifando nuestras vidas y el futuro de nuestra Patria.

* Abogado. Diplomado en Relaciones Internacionales. Secretario general del Partido Demócrata Cristiano CABA. Secretario Intereses y Recursos Estratégicos Marítimos y Fluviales de la Junta Nacional Partido Demócrata Cristiano.

La Prensa  25.1.21

sábado, 23 de enero de 2021

Biden redefine el significado de «sexo» para imponer la ideología de género en toda la legislación federal

 La orden ejecutiva puede afectar a la libertad religiosa de instituciones cristianas.

En uno de sus primeros actos como presidente de los EE.UU, el «católico» Joe Biden ha firmado una orden ejecutiva para interpretar la discriminación por razón de sexo en la legislación federal de modo que incluya la orientación sexual y la identidad de género -es decir, a los transexuales-.

Esta medida puede afectar a los deportes en los institutos, a la privacidad de los baños para un solo sexo, a las organizaciones religiosas que reciben subvenciones o son contratistas del gobierno, y a la posibilidad de que los empleados sufran represalias por expresar creencias religiosas «discriminatorias».

«Esta orden ejecutiva es una exageración brutal», dijo John Bursch, consejero principal del grupo legal Alliance Defending Freedom, a CNA el 21 de enero. «Esencialmente tiene el efecto de tomar la palabra 'sexo' y 'discriminación sexual', en cualquier lugar donde aparezcan esas palabras en la ley federal, y convertirlas para incluir la orientación sexual y la identidad de género».

Bursch advierte que la redefinición de sexo de la orden ejecutiva resultará en «un esfuerzo destructivo para reinventar la realidad y perjudicará a la larga a las mujeres y las niñas»

«Redefinir 'sexo'», dijo, «para que signifique 'orientación sexual e identidad de género' no es igualdad, y no es progreso. La razón es que la biología no es fanatismo. Cuando la ley no respeta las diferencias biológicas entre hombres y mujeres, crea un caos y perjudica a las mujeres y a las niñas». Y añadió que «es lamentable que el gobierno elija ahora esto como el primer acto que va a emprender para 'unificar el país'».

La orden ejecutiva, titulada «Prevención y lucha contra la discriminación por motivos de identidad de género u orientación sexual», declara la política del gobierno de Biden «para prevenir y combatir la discriminación por motivos de identidad de género u orientación sexual, y para aplicar plenamente el Título VII y otras leyes que prohíben la discriminación por motivos de identidad de género u orientación sexual».

La orden aborda el acceso de los niños a los baños, vestuarios y deportes escolares; el acceso a la atención sanitaria y los trabajadores cuya vestimenta «no se ajusta a los estereotipos basados en el sexo», entre otros temas.

22/01/21 (ACN/InfoCatólica)

jueves, 21 de enero de 2021

Comunicado de los obispos a Biden con oferta de ayuda pero sin renunciar a defender la vida y la familia

 

Críticos y preocupados ante la postura sobre el aborto, la familia y la libertad religiosa.

El Arzobispo de Los Ángeles y presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, Mons. José Horacio Gómez, ha publicado hoy un mensaje dirigido al nuevo presidente de la nación norteamericana, Joe Biden, fruto de un debate de los obispos en la Conferencia Episcopal

Aunque se esperaba que la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos publicara a las 9 AM hora loca una declaración sobre la toma de posesión de Joe Biden como presidente, la publicación en la que habían estado trabajando los obispos se ha retrasado hasta la tarde. Según The Pillar, funcionarios de la Secretaría de Estado del Vaticano intervinieron para el retraso a instancias de algunos obispos estadounidenses a los que les parecía demasiado crítica con el presidente entrante.

Algunas diócesis norteamericanas, como es el caso de la de Tucson (todavía disponible en la caché) habían publicado anticipadamente el comunicado que junto a puntos en común y deseo de colaboración mostraban la preocupación de ciertas políticas de la nueva administración respecto al aborto, la anticoncepción, el matrimonio, la ideología de género y la libertad de la Iglesia y de los creyentes.

    Debo señalar que nuestro nuevo presidente se ha comprometido a seguir ciertas políticas que promoverían los males morales y amenazarían la vida y la dignidad humanas, más seriamente en las áreas del aborto, la anticoncepción, el matrimonio y el género. Es motivo de profunda preocupación la libertad de la Iglesia y la libertad de los creyentes para vivir de acuerdo con sus conciencias.

Texto completo de la declaración de Mons. Gómez

    Comunicado sobre la Toma de Posesión de Joseph R. Biden Jr., Como 46o Presidente de Estados Unidos de América
    Reverendísimo José H. Gomez
    Arzobispo de Los Ángeles,
    Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos

    20 de enero de 2021

    Mis oraciones están hoy con nuestro nuevo presidente y su familia.

    Oro para que Dios le conceda sabiduría y valor para liderar a esta gran nación y para que le ayude a superar los retos de estos tiempos, a curar las heridas causadas por esta pandemia, a aliviar nuestras intensas divisiones políticas y culturales y a unificar a las personas con una renovada dedicación a los propósitos que motivaron la fundación de Estados Unidos, una nación bajo Dios y comprometida con la libertad y la igualdad para todos.

    Los obispos católicos no somos actores partidistas activos en la política de nuestra nación. Somos pastores responsables de las almas de millones de estadounidenses y defensores de las necesidades de todos nuestros vecinos.

    En todas las comunidades del país, las parroquias, escuelas, hospitales y ministerios católicos forman una cultura esencial de compasión y protección al servicio de las mujeres, los niños y los ancianos, los pobres y los enfermos, los presos, los migrantes y los marginados, sin importar su raza o religión.

    Cuando nosotros hablamos sobre problemas de la vida pública estadounidense, tratamos de formar conciencia y aportar principios. Estos principios se basan en el Evangelio de Jesucristo y las enseñanzas sociales de su Iglesia. Jesucristo reveló el plan de amor de Dios por la creación y la verdad sobre la persona humana, que fue creada a su imagen y semejanza, dotada de la dignidad, los derechos y las responsabilidades dadas por Dios y llamada a un destino trascendente.

    Basados en estas realidades, que se reflejan en la Declaración de la Independencia y la Declaración de los Derechos, los obispos y los fieles católicos cumplen el mandamiento de

    Cristo de amar a Dios y amar a nuestro prójimo, al trabajar por un Estados Unidos que proteja la dignidad humana, aumente la igualdad y las oportunidades para todas las personas, y sea de corazón abierto hacia los que sufren y los débiles.

    Por muchos años, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos ha tratado de ayudar a los Católicos y otras personas de buena voluntad en sus reflexiones sobre aspectos políticos a través de la publicación de Formando la Conciencia para ser Ciudadanos Fieles. La más reciente edición aborda una amplia variedad de aspectos que nos preocupan. Entre ellos: aborto, eutanasia, pena de muerte, inmigración, racismo, pobreza, cuidado del medio ambiente, reforma de la justicia penal, desarrollo económico y paz internacional.

    Con respecto a estos y otros temas, nuestra responsabilidad de amar y nuestros principios morales nos llevan a establecer juicios y posiciones prudenciales que no se alinean perfectamente con las tendencias políticas de izquierda o derecha, o con las plataformas de nuestros dos principales partidos políticos. Trabajamos con todos los presidentes y todos los congresos. En algunos temas nos ubicamos más del lado de los demócratas, mientras que en otros nos encontramos más del lado de los republicanos. Nuestras prioridades nunca son partidistas. Somos católicos en primer lugar, y solo buscamos seguir fielmente a Jesucristo y promover su visión de la fraternidad y la comunidad humanas.

    Espero trabajar con el presidente Biden, su administración y con el nuevo Congreso. Como ocurre con todas las administraciones, habrá áreas en las que estaremos de acuerdo y en las que trabajaremos juntos con estrecha colaboración, pero también habrá áreas en las que tendremos desacuerdos de principios y una fuerte oposición.

    Sin embargo, el hecho de trabajar con el presidente Biden será único, él será nuestro primer presidente en 60 años que profesa la fe católica. En una época de creciente y agresivo secularismo en la cultura estadounidense, cuando los creyentes religiosos enfrentan muchos desafíos, será refrescante interactuar con un presidente que evidentemente comprende, profunda y personalmente, la importancia de la fe y las instituciones religiosas. Observo con mucha esperanza y motivación la experiencia personal y piedad del Señor Biden, su conmovedor testimonio de cómo su fe le ha traído consuelo en tiempos difíciles y trágicos y su compromiso de mucho tiempo con la prioridad que establece el Evangelio para los pobres.

    Al mismo tiempo, como pastores, los obispos de la nación tienen el deber de proclamar el Evangelio en toda su verdad y poder, a tiempo y a destiempo, incluso cuando esa enseñanza sea inconveniente o cuando las verdades del Evangelio sean contrarias a las direcciones de la sociedad y la cultura en general. Debo señalar que nuestro nuevo presidente se ha comprometido a seguir ciertas políticas que promoverían los males morales y amenazarían la vida y la dignidad humanas, más seriamente en las áreas del aborto, la anticoncepción, el matrimonio y el género. Es motivo de profunda preocupación la libertad de la Iglesia y la libertad de los creyentes para vivir de acuerdo con sus conciencias.

    Nuestros compromisos en aspectos sobre la sexualidad humana y la familia, al igual que nuestros compromisos en todas las demás áreas, como la abolición de la pena de muerte o la búsqueda de un sistema de salud y una economía que realmente sirvan a la persona humana, están guiados por el gran mandamiento de Cristo de amar y solidarizarnos con nuestros hermanos y hermanas, especialmente con los más vulnerables.

    Para los obispos de la nación, la continua injusticia del aborto sigue siendo la «prioridad preeminente». Aunque preeminente no significa «única». Tenemos una profunda preocupación por las muchas amenazas a la vida y la dignidad humanas en nuestra sociedad. Pero, como enseña el Papa Francisco, no podemos quedarnos en silencio cuando casi un millón de vidas por nacer son terminadas anualmente en nuestro país a través del aborto.

    El aborto es un ataque directo a la vida que también lastima a la mujer y socava a la familia. No es sólo un asunto privado, ello genera problemáticas situaciones en aspectos fundamentales como la fraternidad, la solidaridad y la inclusión en la comunidad humana. También es una cuestión de justicia social. No podemos ignorar la realidad de que las tasas de aborto son mucho más altas entre los pobres y minorías, y que el procedimiento se usa regularmente para eliminar a los niños que nacerían con discapacidades.

    En lugar de imponer más expansiones del aborto y la anticoncepción, como ha prometido, tengo la esperanza de que el nuevo presidente y su administración trabajarán con la Iglesia y otras personas de buena voluntad. Mi esperanza es que podamos iniciar un diálogo para tratar los complicados factores culturales y económicos que motivan el aborto y desaniman a las familias. Mi esperanza es igualmente que trabajemos juntos para poner finalmente en práctica una política familiar coherente en este país que reconozca la importancia crucial de los matrimonios y crianza sólidos para el bienestar de los niños y la estabilidad de las comunidades. Si el presidente, con pleno respeto por la libertad religiosa de la Iglesia, participara en esta conversación, sería de gran ayuda para restaurar el equilibrio civil y curar las necesidades de nuestro país.

    El llamado del presidente Biden por una reconciliación nacional y unidad es bienvenido a todos los niveles. Es algo que se necesita urgentemente mientras enfrentamos el trauma en nuestro país causado por la pandemia del coronavirus y el aislamiento social, que sólo han agravado las intensas y largas divisiones entre nuestros conciudadanos.

    Como creyentes, entendemos que la sanidad es un regalo que sólo podemos recibir de la mano de Dios. Sabemos también que la reconciliación real requiere escuchar con paciencia a quienes no están de acuerdo con nosotros y la voluntad de perdonar y superar los deseos de represalia. El amor cristiano nos llama a amar a nuestros enemigos y a bendecir a los que se oponen a nosotros, y a tratar a los demás con la misma compasión que queremos para nosotros.

    Estamos todos bajo la atenta mirada de Dios, quien es el único que puede juzgar las intenciones de nuestros corazones. Oro para que Dios le dé a nuestro nuevo presidente, y a todos nosotros, la gracia de buscar el bien común con toda sinceridad.

    Encomiendo todas nuestras esperanzas y ansiedades en este nuevo momento al tierno corazón de la Santísima Virgen María, madre de Cristo y patrona de esta nación excepcional. Que ella nos guíe por los caminos de la paz y nos ofrezca la sabiduría y la gracia de un verdadero patriotismo y amor por la patria.

20/01/21 6:56 PM  (InfoCatólica)

sábado, 16 de enero de 2021

Ejercicio de anarquía (una solicitada que se las trae)

Por Daniel Zolezzi

Ha aparecido, hace poco, una solicitada que pide la libertad del ex vicepresidente Boudou. La firmaron varios legisladores, un ministro, altos funcionarios, ex presidentes extranjeros – alguno condenado por delitos cometidos durante su mandato, como no – y, también, gremialistas de peso, la inefable Bonafini y el juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Zaffaroni, aquél en cuyas propiedades porteñas funcionaban prostíbulos.

Sostienen, todos ellos, que Boudou es un “preso político”. La expresión es, entre nosotros, de triste memoria. Tuvimos, en nuestra historia reciente, presos políticos ya fuera con gobiernos de facto o constitucionales. Claro que salta a cualquier vista que Boudou no encaja en esa categoría. Está condenado – en todas las instancias - por cohecho y por negociaciones incompatibles con la función pública. Los firmantes del panfleto son los primeros en saberlo.

Si es surrealista que ministros y legisladores admitan que existen presos políticos, la cúspide del absurdo la ocupa la adhesión de Justicia Legítima, organización de jueces y fiscales K. En breve: esos jueces y fiscales atacan, desde los medios, lo resuelto por otros jueces. Solicitada vs. Sentencia. Mayúsculo desorden; instituciones en caos. 


La revolución graboisiana

Casi simultáneamente, el presidente Fernández afirmó que no piensa hacer ninguna revolución. Inmediatamente fue desmentido por el señor Grabois, frecuente comodín de las barajas K. Éste dijo que integra un gobierno revolucionario. Claro que, entendamos lo que es la revolución de Grabois. Nada de marxismo–leninismo.  Los medios de producción, no se estatizan. Eso sí, deben caer, sin prisa pero sin pausa, a manos del neo empresariado amigo. Que se ha formado con el desfalco de las arcas públicas y con leoninos contratos con el Estado. Es el capitalismo nac and pop de los Lázaros, Cristóbales, De Vidos y, faltaría más, de la propia Cristina.

Ahora bien, no nos quedemos con el costado disparatado de la tal solicitada. Ella encastra debidamente con los dichos de Grabois, sedicente amigo del Papa. Y yace en todo ello una latente amenaza: “Alberto, lo soltás o vamos por vos””. Claro que “ir por él”, tiene sus dificultades. Cristina podría sepultarse si asume la presidencia y se autoindulta. Tampoco quedaría bien parada, si el Congreso la amnistiara siendo ella presidente. Mejor es cualquiera de esas dos cosas suceda durante la presidencia de Alberto.

¿Quedará, en algún recóndito pliegue de la personalidad del presidente, el coraje necesario para mantener su negativa al indulto? Se desdijo tantas veces, que una más no llamaría la atención. Pero ese indulto, podría salirle demasiado caro. Curiosamente, la solicitada – desafiante como es –  esconde también una cuota de temor. Un “salgamos prontito de esto, porque podemos terminar muy mal”. Veremos como termina el entuerto.

La Prensa   16.01.2021

viernes, 15 de enero de 2021

Argentina: un país que se disuelve. No advertirlo es suicida.

Por Ricardo Lafferriere *

La vieja parábola de la rana sumergida en agua calentada lentamente para que no reaccione, hasta que el calor la termina matando, es perfectamente aplicable al proceso argentino. En rigor, la comparación más acertada -tal vez, más dolorosa- es la de un caracol o una babosa a la que se le echa sal encima y se va secando sin remedio, hasta su muerte.

Hay que ser voluntariamente ciego para no advertirlo. El país se va disolviendo lenta pero inexorablemente, deslizándose hacia la pobreza extrema alcanzando a cada vez más argentinos. Y no es un ritmo inadvertido, sino persistente y sólido.

Todo lo que significa el país moderno, vital, pujante y vinculado al mundo está siendo desmantelado y con él, su base productiva.

El campo, la industria, los servicios, los emprendedores, ven cómo se los expropia para ampliar la economía asistencial, sin estímulo alguno ni compensación que permita continuar generando riqueza.

Repartir lo ajeno, aún a costa de destrozar la actividad productiva. 

Esa es la constante.

El símbolo de la relación con el mundo, la moneda nacional, ha caído en un año a la mitad de su valor real. Los salarios han acompañado este derrumbe, pero también la rentabilidad empresaria, el valor de los activos físicos y el valor de las empresas. No por la pandemia, sino por la mediocridad. Brasil ha sufrido la pandemia con una intensidad sustancialmente mayor. El valor de su moneda, en un año, pasó de 4,06 a 5,19 reales por dólar. El peso pasó de 63,20 a 166. Su deterioro ha superado el 50 por ciento. El propio valor “oficial” del peso ha perdido en dos meses (del 1 de noviembre al 31 de diciembre) el 10 por ciento de su valor. Proyectando este deterioro, a fin de año superará otra caída a la mitad de su valor, o más.

Los activos inmobiliarios han perdido el 50 por ciento de su valor, y quien sostenga que sólo lo han hecho en un 30 por ciento simplemente se ilusiona con el valor que se demanda por quien quiere vender, ignorando que las operaciones no se hacen porque nadie paga en la Argentina esos montos.

El país no vale. Todos quieren vender y nadie comprar. Irse, no venir.

El sueldo medio de la economía, que compartía el primer lugar en América Latina con Uruguay y Chile, hoy es sólo superior al de Venezuela. La jubilación mínima -que superaba los 250 dólares hace un año y medio- hoy apenas supera los 100 -Uruguay y Chile nos duplican-. Todos los pasivos, de todos los niveles, han visto caer su ingreso a la mitad en valores reales.

La capitalización bursátil, que se encontraba hace un año en 10 billones de pesos argentinos nominales, hoy apenas supera los 9 billones, lo que en términos de valor real -comparado con el promedio de divisas- significa que cayó a menos de la mitad: eso es lo que valen hoy las empresas argentinas, la mitad que hace un año.

La deuda pública, por su parte, ha crecido en 20.000 millones de dólares en un año y quien le presta a la Argentina demanda una tasa de interés del 15 por ciento en dólares -se han colocado bonos hasta el 17 por ciento, o sea un riesgo país de 1700 puntos- mientras los países del entorno regional pagan por su deuda entre 2 y 3 por ciento (entre 200 y 300 puntos de riesgo país). Todo eso es fruto de la falta de acuerdo estratégico nacional que inspire confianza a quien pueda prestarnos. En lugar de perseguir ese acuerdo estratégico para reducir el peso de la deuda en el presupuesto público, el oficialismo prefiere ajustar los gastos, centralmente sobre quienes tienen menos posibilidad de defensa, los pasivos, en un círculo vicioso retractivo que termina inexorablemente en la miseria.

A la producción agropecuaria, base fundamental del financiamiento de toda la estructura industrial argentina, se le ha anulado su rentabilidad y ha perdido más de la mitad de su valor. Cabe sólo observar lo que significa el nivel de retenciones, aplicadas sobre el valor “oficial” de la divisa, para entender el empobrecimiento de las empresas agropecuarias, cuyo capital es carcomido por una presión impositiva desbordada, muy superior a la ya apabullante presión fiscal que sufre toda la economía. Se le paga 60 pesos por dólar al que exporta, pero se le cobran 140 pesos cuando debe comprar sus insumos.

En síntesis, la Argentina se va disolviendo lentamente, impulsada hacia la insignificancia como país y a la masificación de la pobreza como sociedad.

En el debate económico, por su parte, concepciones que atrasan ocho décadas y se imponen con prepotencia impiden cualquier mesa de diálogo. La obsesiva insistencia en combatir la pobreza fabricando dinero no es sostenida en ningún lugar del mundo, salvo en la dictadura venezolana, e impulsa un proceso inflacionario que carcome sueldos, rentabilidades, capitales instalados, impuestos, jubilaciones y títulos.

No hay, por lo demás, señal alguna que siembre optimismo. No existe un apoyo público a la actividad económica -todo lo contrario- por lo que sería voluntarista imaginar la reversión de la tendencia. El aislamiento creciente anula cualquier posibilidad de financiamiento y la estrábica política exterior incrementa la desconfianza, junto a iniciativas que señalan la anulación de la seguridad jurídica ante la presión constante del oficialismo sobre el poder judicial.


A fines del 2021, el peso argentino habrá perdido otro 50 por ciento de su valor real, según el cálculo de los economistas más optimistas (REUTERS/Agustin Marcarian)

La proyección de la tendencia nos indica que a fines del año que se inicia, la divisa argentina habrá perdido otro 50 por ciento de su valor real -según los cálculos de los economistas más optimistas-. Y en un par de años más, para el 2023, su nivel de paridad será similar al de la moneda venezolana. O sea, cercana a cero. Al terminar el período de gobierno de Alberto Fernández, Argentina será Venezuela y sólo podrán sobrevivir los que acepten la lógica del rebaño recibiendo las limosnas de un Estado en manos del autoritario populismo cleptómano.

Las fuerzas políticas y sociales que sostienen este rumbo no se caracterizan por lo ideológico, sino que conforman un conglomerado heterogéneo cuya línea unificadora es la destrucción del estado de derecho y la instalación de la ley de la selva. Rentistas autodefinidos “empresarios”, mafias varias nuevas y viejas, corporaciones gremiales putrefactas, financistas sin escrúpulos, caciques de tolderías varias disciplinadas por planes y bolsones de comida, logias políticas sin ningún compromiso con el país que sólo ven al Estado como un botín de guerra, todas ellas bendecidas por el “pobrismo” de la línea hoy hegemónica de la iglesia católica, para la cual la pobreza extrema es preferible a cualquier “desigualdad”, aún aquella resultado del esfuerzo de trabajo, de la inversión productiva y del compromiso con el progreso económico. Desigualdad que, por supuesto, no se exige a los -y “las”- sátrapas, que exhiben sin pudor su ambiciosa angurria burlándose de las leyes, de la moral y de la miseria.

Existe un solo camino de reversión y hoy aparece como imposible: un consenso estratégico entre los argentinos con vocación patriótica más cercanos a los niveles de decisión. La polarización impulsada por la mafia corporativa del populismo la hace imposible. La banalidad con que es mirada la política por gran cantidad de ciudadanos hace el resto.

La generalización descalificadora hacia el espacio público de quienes debieran aportar racionalidad al debate por su nivel cultural, su preparación y sus conocimientos desalienta a quienes toman al compromiso público como lo que debiera ser: un servicio a la sociedad. Y un coro de repetidores-operadores desde los medios masivos hacen el resto, quitando nivel al debate nacional del que se ha ausentado toda reflexión de futuro o mirada estratégica.

Quedan y son importantes los que luchan, y luchan, y luchan, peleando contra la montaña. Cual Quijotes contra molinos de viento, su prédica es comprendida por el país democrático con visión de futuro, pero no alcanza ante la apabullante presencia mediática de la banalidad comprada. Pero, fundamentalmente, por la ingenua -y voluntarista- actitud de una dirigencia timorata, cuando no acomodaticia, que podría incidir fuertemente en la construcción de una unidad de los que importan pero que, sin embargo, privilegia la perspectiva del “botín” por sobre el interés nacional.

El país, mientras tanto, se sigue disolviendo lentamente. Y los argentinos, empobreciéndose, aún aquellos que conforman la carne de cañón de la corporación de la decadencia.


* Abogado y escritor. Ex senador y diputado nacional

6 de Enero de 2021 Infobae