
por Ignacio Andereggen.
Si se intenta relacionar la “neurosis” de la que trata la psicología o las psicologías contemporáneas con la noción de “pecado” de la antropología teológica cristiana, normalmente se produce una violenta reacción adversa.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada