
por Juan Manuel De Prada
Decía Chesterton que considerar al capitalismo defensor de la propiedad es tan absurdo como considerar a quien pretende incluir en su harén a todas nuestras mujeres defensor del matrimonio.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada