
Por: Darío H. Schueri
¿Cómo encarar una campaña electoral con un discurso creíble dirigido a una sociedad incrédula?. Hete ahí el desafíos de los candidatos.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada