por Carlos Tórtora
El conjunto de los gobernadores del PJ empieza a sentir los efectos de una doble presión contrapuesta.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada