
por Carlos J. Díaz Rodríguez *
Cuando la jerarquía de valores es reemplazada por la idolatría, el ser humano pierde la capacidad de llevar a cabo una crítica constructiva de la realidad social en la que se desenvuelve.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada
