
Los demonios tiemblan, temen, sólo "ante lo que representa, bien sea el misterio de la redención de Cristo en la cruz, bien sea el misterio de santidad que es la Virgen María", enseña el experto en Demonología durante una reciente entrevista.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada