
El padre Rafik Greiche, responsable de prensa de la Conferencia Episcopal católica de Egipto, ha subrayado que el hecho de que el ejército haya depuesto al Presidente islamista Muhammad Mursi (foto) no significa un golpe de Estado.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada