domingo, 31 de enero de 2016

El desafío de Macri: terminar con el kirchnerismo para llegar airoso a los cien días de gobierno.

por Darío H. Schueri 
A los arrebatos; practicando prueba y error, pero con la firma convicción de cambiar los paradigmas de los últimos doce años de kirchnerismo, el Presidente Mauricio Macri quiere arribar a los primeros cien días de gobierno con las velas al viento; aunque la recurrente tormenta inflacionaria se empeñe arruinar las mejores intenciones políticas.
En la Provincia de Santa Fe se observa una curiosa ecuación política: mientras el intendente radical de Santa Fe José Corral (de quien el dirigente nacional santafesino del PRO Alvaro González dijo que le manifestó su deseo de ser candidato a Gobernador en el 2019) corre con el gasto de defender las decisiones gubernamentales del gobierno de Mauricio Macri, los delegados políticos del PRO en la Provincia se ocupan de criticar ácidamente al socialismo gobernante, accionista junto al Partido de Corral del FPCyS, que un sector del propio radicalismo quiere adosar a Cambiemos.
Por ejemplo, el joven diputado provincial del PRO Roy López Molina fue incisivo contra la propuesta gubernamental de impulsar al ex diputado y ex Ministro de Gobierno Raúl Lamberto como Defensor del Pueblo, poniendo como impedimento para ocupar el cargo, entre otros aspectos, la demostrada ineptitud de Lamberto al frente de la cartera de Seguridad. Otro diputado macrista de marcada ascendencia nacional, Federico Angelini, había salido a cruzar fieramente al propio Gobernador Lifschitz pidiéndole que no se victimice con el tema narcotráfico porque fue, precisamente en la gestión socialista, donde tuvo mayor auge en la Provincia.
Miguel Lifschitz observa con intrigante curiosidad como el diligente lord mayor santafesino asume la defensa y gestión de los intereses santafesinos, cual delegado “ad hoc” del gobierno provincial ante la Nación. O viceversa.
El ímpetu que le imprime Corral a sus frecuentes incursiones en los despachos nacionales, por ahora no genera en la Casa Gris más que comentarios de ocasión, pero donde sigue causando escozor es en el seno partidario, básicamente en el sector NEO que se prepara para la gran batalla por los cargos partidarios que se dará en un par de meses, enfrentando la entente M.A.R. UNL por algo más trascendente que el control de la estructura partidaria: la gobernación en el 2019.
Una luz (mala) en el camino.
El gobierno de Macri decidió “sincerar las variables económicas”, entre ellas las de las tarifas pùblicas. Nadie que lo haya votado podrá sentirse asombrado por los recientes anuncios; se deslizó en la campaña. Algunos aseguran que Scioli hubiera hecho lo mismo, pero eso quedará en el académico terreno de la verdad contra fáctica.
Qué pasará en Santa Fe?. En el área se evalúa si retocan otra vez la tarifa tras la quita de subsidios. Aclaración pertinente: el subsidio nacional que desaparecerá alcanza a la electricidad en el mercado mayorista, que se entrega a las distribuidoras. Todas lo reciben subsidiado.
Aunque Lifschitz ordenó silencio de radio hasta después de conversar con sus pares de Entre Ríos y Córdoba, fuentes allegadas al Ejecutivo aseguran que indefectiblemente habrá un “retoque” en las tarifas (se trabaja en cuánto y a quienes), a pesar de que en la última década la EPE aumentó una docena de veces la tarifa – “para hacer inversiones”, se atajan-  y acumuló durante ese período aumentos por 335% para los usuarios santafesinos, porcentaje que podrían ahora comenzar a sentir los usuarios porteños y bonaerenses.
Un dato no menor: trascendió que Córdoba aumentaría la tarifa en un 50%.
El desafío económico no es menor para el equipo económico presidencial encabezado por el atildado y poco carismático ministro Prat Gay, encargado de encarrilar la economía abriéndole la puerta de la jaula al león inflacionario. Macri deberá apelar a sus recursos de hombre de negocios para persuadir al avariento establishmen que lo votó, que no lo abandonen en medio del mar crispado. Salvo que añoren los tiempos de rigor cristinista.
El objetivo: diluir el kirchnerismo en el peronismo.
El Presidente Mauricio Macri junto a Sergio Massa están dispuestos a darle una mano al Justicialismo que busca liderazgos, resolviéndoles el principal meollo partidario: si el peronismo es una línea interna del FPV o viceversa. La tensa pero conciliadora reunión de los Gobernadores con los ministros Frigerio y Peña, y la posterior charla de éstos con los senadores justicialistas pidiéndoles “colaborar con la gobernabilidad” de Macri, dejó en claro que hay unanimidad en el PJ para que el FPV quede circunscripto al terreno de los callejeros reclamos piqueteros (de los cuales el PRO aspira a que la justicia se haga cargo) y terapias grupales en las redes sociales.
Las reuniones de esta semana (de las que participará activamente el senador nacional santafesino Omar Perotti) de los consejos ejecutivos nacionales y santafesino del peronismo para definir las fechas de las elecciones internas, irán definiendo el Norte a seguir por el histórico Partido sumido en el más absoluto desconcierto político e institucional.
“No compartimos aspectos ideológicos y dogmáticos del PRO, pero si a Macri no le va bien vuelve Cristina recargada”, ironizaba con circunspección un alto dirigente socialista.
Por ahora, Macri aprueba el exámen.
Una reciente encuesta realizada por la encuestadora santafesina Alejandrina Retamar en la Ciudad de Buenos Aires y conurbano, Rosario, Córdoba y Mendoza mostró que por ahora la gestión de Macri está pasando el examen inicial con casi un 60 % de aprobación de su gestión. Para el 77 % de los entrevistados la inseguridad es todavía una materia pendiente, seguida por la droga, y recién en tercer lugar la inflación.
El 70 % está de acuerdo en que el Estado regule las protestas que implican cortes de calles y rutas; y si bien solo el 37 % comparte la revisión de los nombramientos realizados por el gobierno de Cristina Fernández, el 64 % cree que una parte del kirchnerismo, como la Cámpora, y algunos dirigentes desplazados se oponen a todo lo que hace el gobierno de Macri para complicar la gobernabilidad.
Reforma electoral nacional. ¿Reforma de la Constitución en Santa Fe?
El gobierno nacional quiere comenzar a debatir la reforma electoral mientras en Santa Fe, pionera en la materia, se estudia mejorar el sistema de boleta única que se quiere aplicar a nivel nacional, entre otras cuestiones como el Código Electoral Provincial, que haya una justicia electoral provincial. Y reformar la Constitución provincial que vanamente intentaron Obeid, Binner y Bonfatti.
En la nación se quiere discutir el reemplazo del sistema de multiplicidad de boletas, la creación de un ente con autonomía del Gobierno como autoridad electoral y la definición de un cronograma simplificado.
El Ministro de Gobierno de Santa Fe Pablo Farías fue invitado por el ministro del Interior de la Nación, Rogelio Frigerio para conversar sobre la cuestión habida cuenta, como dijimos, con el novedoso sistema de boleta única. “Vinimos con la idea de aportar la experiencia de Santa Fe” en la implementación del “sistema de boleta única, que nos parece que mejora muchísimo la calidad institucional”, destacó.
Los dos referentes políticos más importantes del FPCyS Hermes Binner y José Corral están de acuerdo en avanzar en los cambios, que en nuestra Provincia comenzaron en el año 2005 con la derogación de la Ley de Lemas y la posterior boleta única, que el diputado socialista Eduardo Di Pollina quiere transformar en digital ante la resistencia de, entre otros, su autor Pablo Javkyn.
Cambiemos necesitará negociar, ya que para este tipo de medidas es necesaria una mayoría especial para que el Congreso lo convierta en ley. Es decir, requerirá del apoyo de al menos 129 diputados y 37 senadores para concretar la reforma, que fue una de las propuestas de campaña de Mauricio Macri.
En Santa Fe el diputado de Unión Pro Federal Cambiemos Norberto Nicotra pone en duda la obligatoriedad de las Paso; “ha llegado el momento de revisar este sistema e intentar mejorarlo”, señala Nicotra, quien abona su teoría en que “la obligatoriedad del voto debe limitarse al interior de los partidos, ya que son ellos el núcleo de la representación, como lo establece la propia ley. Estas responsabilidades políticas no deben transferirse al resto de la ciudadanía obligada a dirimir cuestiones internas que pueden no interesarle o ser ajenas a sus preferencias e intereses.
Nicotra argumenta que el Estado, no puede ni debe coaccionar a los ciudadanos a sufragar en las elecciones internas de los Partidos. A los argentinos y a los santafesinos se les debe conferir una irrestricta libertad para que decidan si participan o no en la vida interna de estas instituciones.
El ex Ministro de Gobierno de Bonfatti y actual diputado provincial Rubén Galassi supo opinar que Santa Fe por ejemplo debería contar con una Cámara Electoral para que todo el peso electoral no recaiga en el Tribunal y la Secretaria Electoral provincial que depende del Poder Ejecutivo.
Desde el PDP, su líder y diputado provincial Gabriel Rel opinó que “claramente desde el PDP adherimos a los puntos fundamentales de esta Reforma Política, boleta única electrónica y unificación de fechas electorales, pilares de la democracia y respeto por el voto de la gente”.
El otro desafío de Lifschitz: las vendettas policiales
El brutal asesinato de un taxista en Rosario y sus sospechosas circunstancias, llevó – insólitamente- al gobierno a coincidir con el Defensor General Gabriel Ganón en no descartar algún pase de factura por parte de un sector de la policía disconforme con la histórica decisión política de Lifschitz- Pullaro de transferir (no se hacía desde 1977) la designación de los jefes policiales a la órbita del poder político; tal como la oposición le venía reprochando de manera vehemente al socialismo.
En ese sórdido mundillo policíaco las decisiones que toma la política no suelen ser gratuitas.


– Desde Santa Fe (31/1/16)



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