viernes, 9 de febrero de 2018

La dictadura de género y la corrección política provocan un «efecto boomerang» contra el mundo LGTB.

     Las encuestas muestran la caída de la simpatía al movimiento LGTB. Los grupos LGTB no se conforman con el matrimonio gay, quieren más.

    Los grupos LGTB en Estados Unidos están preocupados porque su estrategia para imponer la ideología de género en todo el país está empezando a generar rechazo entre la población.

Así lo pone de manifiesto GLAAD, todopoderoso grupo LGTB, tras la encuesta publicada por el centro Harris Poll,y que asegura que la aceptación de las personas LGTB está cayendo tras el repunte de los últimos años donde había alcanzado su punto máximo.

Cae el apoyo al movimiento LGTB
En el informe del pasado año, el 53% de los encuestados habían afirmado que se sentían cómodos o muy con personas LGTB. Sin embargo, por primera vez en los últimos años este porcentaje lejos de aumentar ha disminuido cayendo hasta el 49%.

“En un solo año, hemos visto reducciones significativas de lo que había sido una América más abierta a una ahora menos solidaria”, afirman en un comunicado, culpando de esta situación al presidente Trump.

Sin embargo, las causas de esta situación son mucho más profundas que la simple crítica general al presidente de Estados Unidos, tal y como analiza Life Site News. Durante el año de presidencia de Trump no han minimizado las campañas de los grupos LGTB sino que incluso han sido más potentes.

Hartazgo ante el bombardeo de la ideología de género
Lo que se comienza a percibir entre la sociedad estadounidense, según estos datos, es un hartazgo ante el bombardeo constante y en todos los ámbitos de la ideología de género. Mención aparte merece la corrección política que está alcanzado cotas históricas y que se está traduciendo en ataques a la libertad mediante la censura y prohibiciones de distinto tipo. Maestros, profesores universitarios, los propios alumnos, pasteleros, floristas o cualquier persona que simplemente no les compre el mensaje es linchado mediática y socialmente, además de perseguido judicialmente.

Por tanto, estas políticas que están encontrando el apoyo de los grandes medios de comunicación y de buena parte de la clase política están generando, sin embargo, el efecto contrario pese al poder de sus promotores. Muchos ciudadanos se están empezando a rebelar ante un acoso y directrices que consideran insoportables.

¿Quién es el lado débil ahora?
Son casos como el de la anciana florista, acosada a multas y denunciada de manera múltiple, por no querer colaborar con una boda gay y que está ahora en la Corte Suprema. Muchos estadounidenses han visto que el lado débil ahora no es precisamente el LGTB. Lo mismo ha ocurrido con pasteleros e incluso con personalidades del mundo del espectáculo.
Barronelle Stutzman está siendo fuertemente atacada y acosada por negarse a participar en bodas gaysY aunque la encuesta se refiere a Estados Unidos, las políticas agresivas, las leyes autoritarias y la corrección política como arma de censura están presentes al mismo nivel en países como Canadá, con Justin Trudeau a la cabeza, o en Europa.

Por otro lado, muchos ciudadanos que viven ajenos a estas batallas está empezando a mirar con perplejidad la perversión del lenguaje, para supuestamente hacerlo más inclusivo, así como la sustitución de la ciencia por la ideología y la propaganda.

La ideología sustituye a la ciencia
Si el fin justifica los medios, no importa falsificar datos de informes científicos para favorecer la causa LGTB. Es lo que ocurrió en la revista Science, que publicó un informe que fue rebotado en todo el mundo y que había sido manipulado por uno de sus autores para favorecer al colectivo LGTB. Y no ha sido el único caso.

Por ello, ya se empiezan a escuchar voces dentro del mundo LGTB que admiten que esta agresividad general contra el disidente se está convirtiendo en su talón de Aquiles. Así lo puso de manifiesto, Andrew Sullivan, declarado homosexual, en el New York Magazine.
Sullivan es homosexual y confirma la radicalización del movimiento LGTB 
La "radicalización" del movimiento
En su escrito asegura que los grandes medios siguen creyendo que esta desafección es culpa de Trump, pero –añade- "nadie parece notar el cambio profundo en el tono y en la forma de la defensa de la igualdad gay en los últimos años, y la radicalización de la ideología y la retórica del movimiento”.

Este gay asegura que muchos homosexuales vieron sus aspiraciones colmadas con la aprobación del matrimonio gay y que el vacío de este campo de batalla lo ha llenado la extrema izquierda y algunos grupos LGTB. La “igualdad” ya no es el objetivo de la lucha y así surge que “se considere al hombre blanco como ‘problemático’, la masculinidad como tóxica, el género como algo fluid y la raza como algo capital”.

Ahora es el transexualismo donde pretenden seguir con la imposición. Sullivan es crítico con esta ofensiva transgénero pues “va más allá de reconocer la dignidad, la humanidad y la igualdad civi de las personas trans y pasa a una crítica del género, la masculinidad, la feminidad y la heterosexualidad. El ‘vive y deja vivir’ se ha convertido en ‘si no crees que el género no es binario, eres un fanático’”.
  
J.L. /ReL 9 febrero 2018

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