domingo, 10 de junio de 2018

El cuco no es el FMI sino los administradores del país.


por Jorge Vitale 
Este acuerdo, si somos inteligentes, nos permitirá sincerar la deuda pública interna y externa, el estado del Banco Central y el valor del dólar.

Como el gobierno anterior no podía recurrir al mercado externo, ya que estábamos aislados del mundo, sólo Venezuela, Irán y China eran nuestros amigos. El festival de la deuda fueron las LEBACs y todo tipo de título que tenía el Central para darle plata al gobierno. Por eso vaciaron el Banco Central, ocultaron deuda y vaciaron la ANSES, a la que también le dejaron papelitos sin valor y que algún día también debemos sincerar.

Tras el anuncio del acuerdo con el FMI, uno de los ejes del programa económico será el desarme del stock de LEBACs, que supera los $ 1,2 billones que hoy presionan sobre el balance del Banco Central y jaquean, cada mes, al mercado cambiario con los famosos “supermartes”. Para ello, el Tesoro cancelará parte de las Letras Intransferibles que hoy están en poder del Banco Central (BCRA) con pesos que permitirán a la entidad un desarme paulatino de las LEBACs.

Vamos a terminar cancelando, en tres años, un monto de entre US$ 20.000 y US$ 25.000 millones de estas letras, con pesos que el BCRA utilizará para cancelar sus letras. La maniobra apunta a realizar una migración desde las letras del BCRA hacia títulos del Tesoro. Según se explicó, Finanzas saldrá al mercado local con emisiones para retirar pesos y luego utilizará esa liquidez para comprar al BCRA parte de sus Letras Intransferibles, bonos que la autoridad monetaria recibió por el giro de fondos al Tesoro. A continuación, el BCRA destinará esos pesos para cancelar parte de su stock de LEBACs y así reducir su pasivo.

Lo que tenemos que hacer es retirar pesos, se los damos al BCRA y con ese dinero, se cancelan LEBACs. Con esta maniobra, la cantidad de pesos en el mercado no se modifica, las condiciones de los títulos que el Tesoro emitirá para esta operatoria serán determinadas en cada intervención según las condiciones financieras.

El proceso que se hizo antes era porque no había demanda en el mercado de cambios para absorber los dólares que teníamos que volcar. Ese mecanismo llevó a pasivos de gran tamaño en la hoja de balance del Central. Ahora cambiaron los objetivos. Hay demanda de dólares y no hay necesidad de que se los vendamos al BCRA. Eso permite que no aumente más esa famosa “bola” de LEBACs.

El BCRA dispondrá también de alrededor de US$ 1500 millones anuales que el Tesoro le girará en concepto de pago de intereses por bonos públicos en poder de la autoridad monetaria y que también podrán utilizarse para la cancelación de LEBACs.

El anuncio me pareció muy interesante. Ahora todos tenemos que cumplir las metas y los objetivos estrictamente, y la reacción de la Bolsa demuestra que fue positivo. Hay que salir de las altas tasas de interés.

Lo que se busca es que no sea el BCRA el que esté financiando el déficit y pagando altas tasas, y que ese rol lo asuma el Tesoro. Se habló de instrumentos como bonos a tasa Badlar más un spread u otros títulos de largo plazo que existen en el mercado.
Sincerarán el patrimonio del Banco Central

El acuerdo con el FMI incluye un capítulo para sincerar la situación de “quiebra técnica” del BCRA. Su desmejoramiento patrimonial fue tapado por las modificaciones que el gobierno de Cristina hizo en 2012 a la Carta Orgánica para que adopte criterios contables distintos a los que ese ente exige a los bancos que controla.

La primera muestra podría darse el jueves con un proceso de convergencia hacia normas internacionales que tendría su primer hito con el cambio de criterio en el cómputo de las Letras Intransferibles por US$ 49.000 millones que recibió por prestar reservas para pagar la deuda. Al dejar de estar valuadas al 100% y pasar a anotarse según criterios de mercado reconocerá una pérdida patrimonial en torno de los US$ 9700 millones.


• 10/06/2018 • InformadorPúblico.com

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