por Lic. Rodolfo Patricio Florido
La trampa no es muy sutil que digamos pero es lo único que tienen para ensayar.
La trampa no es muy sutil que digamos pero es lo único que tienen para ensayar.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada