Fiesta satánica en torno a una imagen del demonio que quieren instalar junto a los Diez Mandamientos.
La imagen del demonio congregó a algunos centenares de personas para una fiesta bajo inspiración satánica.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada