P. Javier Olivera Ravasi
Entre los tantos viajes que debimos hacer durante este tiempo misional con el padre Federico narraré sólo una experiencia puntual para que cada uno saque sus propias conclusiones.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada