por Rodolfo Patricio Florido
El agua lo tiene a maltraer. Encima viajó a Italia para, presuntamente, tratarse por dolores en el área de su brazo amputado y él mismo terminó desmintiendo a sus propios allegados.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada