
por Juan Manuel de Prada
En el pudridero europeo empiezan a avistarse signos de rebelión: ha ocurrido en Hungría recientemente, está ocurriendo en Polonia en estos días.Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada