Lo del izado o arriada de banderas no es, en fin, sino la cáscara vacía de una tradición, acorde con un país en el que, a la vez que se vacían las iglesias, se multiplican los semanasanteros.
por Juan Manuel de Prada
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada