Por Vicente Massot
Como era de prever, el debate de los presidenciables no arrojó nada que ya no supiéramos.
Como era de prever, el debate de los presidenciables no arrojó nada que ya no supiéramos.
Cuando los gobernantes se dedican a exaltar el mal, a propagar el error, a saquear los bienes morales que constituyen la principal riqueza de un pueblo, es natural que acaben organizándose como bandas de ladrones, mientras el pueblo chapotea en la sentina de los vicios. Juan Manuel de Prada

